En el marco de la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencias (EGU) 2026, que se celebró del 3 al 8 de mayo en el Centro de Congresos de Viena, los investigadores Catalina Morales y Martín Jacques expusieron dos trabajos que abordan desde la variabilidad climática asociada a incendios hasta novedosas metodologías para estudiar la sismicidad.
La profesora Morales expuso “B-transD: Spatial and temporal variation of b-value and their uncertainty using Bayesian trans-dimensional inference”. El trabajo propone un algoritmo bayesiano transdimensional para estimar el valor b de la ley de Gutenberg-Richter sin necesidad de dividir el catálogo sísmico en ventanas fijas, eliminando sesgos metodológicos.
La metodología ha sido probada en el norte de Chile, California y en grandes terremotos como Tohoku 2011, Illapel 2015 y Kamchatka 2025, permitiendo detectar cambios espacio-temporales en la actividad sísmica y sus niveles de incertidumbre.
En tanto, el profesor Jacques presentó la investigación “Wildfires and Weather Variability in South-Central Chile”. El estudio revela que, entre 1976 y 2016, el área quemada anual promedio en la zona centro-sur de Chile fue de 54.000 hectáreas, pero en la última década se han registrado temporadas extremas como 2016-2017 con 570.000 ha y 2022-2023 con 450.000 ha.
El equipo identificó que, a diferencia de otras regiones mediterráneas, más del 99% de los incendios son de origen humano y que las plantaciones de especies exóticas inflamables han modificado la estructura del combustible.
Utilizando registros históricos de CONAF (1984-2025) y datos ERA5, lograron asociar patrones de bloqueo atmosférico, sistemas de viento foehn y la oscilación de Madden-Julian con la ocurrencia de grandes siniestros.