La oceanógrafa María Yesenia Torres Hernández, radicada en México, realiza una estancia en el Departamento de Geofísica para profundizar sus conocimientos de modelación oceánica con el profesor Andrés Sepúlveda.
Su objetivo es aplicar estas herramientas al estudio de las corrientes marinas de Baja California Sur para evaluar su potencial energético y para aportar información a la prevención de riesgos costeros.
La primera aplicación corresponde a su proyecto posdoctoral: evaluar el potencial energético de las corrientes y avanzar hacia la implementación de un prototipo de hidrogenerador. Conocer la velocidad, dirección y variabilidad del agua permitirá comparar sectores y orientar el estudio de las condiciones en que este dispositivo podría generar electricidad.
La investigadora relaciona esta búsqueda con las necesidades de abastecimiento de Baja California Sur, una región que describe como una “isla energética” por su aislamiento respecto del sistema nacional interconectado. Según explica, la demanda de la población y de la actividad turística presiona el suministro local, con apagones durante el verano. Su trabajo busca aportar antecedentes para evaluar las corrientes marinas como una fuente adicional de energía renovable.
La segunda aplicación se vincula con protección civil. La Paz enfrenta los efectos de huracanes que pueden provocar lluvias intensas, oleaje de tormenta y aumentos del nivel del mar. Torres espera que el conocimiento de las corrientes y mareas contribuya a estudiar esas condiciones y entregar información para preparar respuestas ante riesgos costeros.
Torres es investigadora posdoctoral en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), en La Paz, y profesora de la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Tras estudiar Ciencias del Mar en España, cursó una maestría en Oceanografía Física en el CICESE y un doctorado en el Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas del Instituto Politécnico Nacional, en México.
Su vínculo con Geofísica UdeC comenzó durante la pandemia, cuando participó en cursos a distancia sobre CROCO, un sistema de modelación oceánica. Desde entonces mantuvo contacto con el profesor Sepúlveda para resolver dificultades en el uso de esta herramienta. La necesidad de desarrollar simulaciones de mayor detalle para las bahías de La Paz y La Ventana, en México, motivó su visita a Concepción.
Su experiencia se ha concentrado en observaciones y mediciones de corrientes en terreno, por lo que ahora busca complementar ese trabajo con simulaciones que permitan estudiar cómo se distribuye y cambia la circulación dentro de las bahías.
Durante la visita trabaja en un “modelo anidado” de mayor resolución, técnica que permite representar una zona costera con más detalle dentro de una simulación de un área más amplia.
