Investigadores del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción publicaron y participaron en 30 artículos científicos durante 2025, que abordan procesos atmosféricos, oceánicos, criosféricos, hidrológicos y tectónicos.
Estas investigaciones reflejan la diversidad de enfoques y escalas que caracterizan el trabajo científico de Geofísica UdeC, abarcando desde procesos locales en sistemas naturales específicos hasta fenómenos de alcance continental y global.
Climatología regional y global
Una parte importante de las investigaciones se centra en la dinámica atmosférica y su relación con el clima regional y global.
En ese ámbito, el oceanógrafo Héctor Sepúlveda y el climatólogo Martín Jacques aportaron al análisis de la variabilidad de la velocidad del viento en Sudamérica mediante simulaciones climáticas, identificando el papel modulador de patrones atmosféricos como el anticiclón del Atlántico Sur y un patrón de presión denominado Patagonia-Antártida.
En un estudio posterior, ambos autores ayudaron a examinar cómo la variabilidad climática futura podría modificar el potencial de generación de energía eólica en el continente, con aumentos proyectados en el noreste de Brasil y disminuciones en la Patagonia.
Jacques también participó en un trabajo que investigó la influencia de los ríos atmosféricos en los vientos costeros frente al centro-sur de Chile y sus efectos en los procesos de surgencia y circulación oceánica, además de analizar cómo estos eventos afectan las plumas fluviales en el mar, la mezcla vertical del mismo y la composición biogeoquímica del océano costero.
El climatólogo Francisco Lang participó en el análisis de la precipitación asociada a distintos tipos de convección en el océano austral, comparando estimaciones provenientes de satélites y reanálisis atmosféricos.
En un segundo estudio, trabajó en el examen del papel de los regímenes sinópticos en la variabilidad estacional de los núcleos de condensación de nubes en esa misma región.
En tanto, la hidrometeoróloga Lucía Scaff participó en simulaciones climáticas de alta resolución sobre Sudamérica para analizar la precipitación y la convección durante distintas fases de El Niño.
Atmósfera y océano
La interacción entre fenómenos atmosféricos y el océano también es abordada en otros trabajos.
La oceanógrafa Carolina Parada y la geofísica Constanza Cárcamo, junto a Jacques, estudiaron la formación de Vórtices de Von Kármán en torno a la Isla Robinson Crusoe, vinculando su aparición con patrones de viento y con modos de variabilidad climática del Pacífico.
En otro estudio, el geofísico Leonardo Yévenes y Carolina Parada evaluaron el impacto combinado del calentamiento, la acidificación y la baja de oxígeno sobre los ecosistemas marinos del Pacífico suroriental, utilizando simulaciones climáticas para estimar la velocidad con que se desplazan las condiciones ambientales en ese océano.
Óscar Pizarro, oceanógrafo, aportó al análisis de la variabilidad de la temperatura superficial del mar en el Parque Nacional Jardines de la Reina, en Cuba, identificando tendencias de calentamiento y el papel de distintos modos de variabilidad climática.
El sistema oceánico y sus procesos biogeoquímicos constituyen otra línea relevante de investigación.
En otro estudio, el mismo profesor Pizarro ayudó a caracterizar las propiedades biogeoquímicas de remolinos oceánicos asociados a la corriente oceánica subsuperficial Perú-Chile y su influencia en el transporte de oxígeno y nutrientes hacia mar abierto.
En el ámbito de la oceanografía regional, la geofísica Valentina Mundaca y Héctor Sepúlveda investigaron el transporte de agua, calor y nutrientes a través de la Boca del Guafo, el estrecho que conecta el Océano Pacífico con el mar interior de Chiloé, evaluando el papel de las mareas en los intercambios entre ambos sistemas.
Glaciares y nieve
La glaciología y el estudio de las regiones polares constituyen otra área de trabajo.
La física Ilaria Tabone examinó el drenaje o vaciamiento rápido de lagos supraglaciares en el noreste de Groenlandia mediante imágenes satelitales, identificando patrones espaciales y temporales de estos eventos.
En otra investigación ayudó a proyectar la evolución futura del Campo de Hielo Patagónico Norte hasta el año 2200 bajo distintos escenarios de cambio climático.
Tabone también presentó un conjunto de datos geoespaciales sobre glaciares de Patagonia y Tierra del Fuego destinado a facilitar investigaciones interdisciplinarias sobre la interacción entre glaciares, clima y recursos hídricos.
En tanto, Lucía Scaff ayudó a investigar la interacción entre regeneración forestal y dinámica del manto de nieve en una cuenca montañosa mediterránea, y revisó el aluvión de roca y hielo ocurrido en Parraguirre en 1987 en Los Andes semiáridos de Chile, integrando información histórica, meteorológica y modelación de flujos de masa.
Terremotos y tsunamis
La sismología y la geodinámica representan un componente central de la producción científica del Departamento.
La sismóloga Catalina Morales desarrolló metodologías basadas en inferencia bayesiana transdimensional para estimar variaciones espaciales del parámetro b de la Ley de Gutenberg-Richter, un indicador utilizado para caracterizar la distribución de magnitudes sísmicas.
Junto a la geofísica Fernanda Castro investigó la transferencia de esfuerzos entre los terremotos de Concepción y Valdivia de 1960, evaluando si el primero contribuyó a desencadenar el segundo mediante cambios en el campo de tensiones.
Morales también estudió la micro-sismicidad de Chile central para caracterizar la interfaz de subducción y aplicó herramientas de aprendizaje automático para construir catálogos sísmicos de alta resolución.
La intersección entre geofísica, computación y teoría de la información aparece en otros trabajos liderados por Morales. En uno de ellos se desarrolló un software para evaluar fuentes débiles de aleatoriedad y se exploró el potencial de señales sísmicas como fuente de números aleatorios para aplicaciones criptográficas.
Un estudio relacionado, realizado junto a la geofísica Alejandra Muñoz, amplió este enfoque al comparar fuentes naturales y cuánticas de aleatoriedad bajo el modelo teórico de Santha-Vazirani.
En la caracterización de zonas de subducción también se inscriben los estudios del geofísico Diego González, quien analizó más de 165 mil sismos en el norte de Chile mediante técnicas de aprendizaje automático para investigar la estructura y segmentación sísmica entre 24° y 31° de latitud sur.
Los geofísicos Javiera Álvarez, Ignacia Calisto y Rodrigo Cifuentes examinaron la ruptura de grandes terremotos históricos en el segmento de Chile central utilizando un enfoque estocástico para estimar la distribución de deslizamiento de los eventos de 1730, 1906 y 1985.
En otro trabajo, Cifuentes y Calisto desarrollaron un método para inferir la deformación del fondo marino generada por terremotos tsunamigénicos a partir de campos de corrientes superficiales del océano.
Calisto también participó en un estudio que emplea redes neuronales para estimar la distribución de deslizamiento sísmico a partir de datos GNSS.
Otros estudios vinculados a la tectónica incluyen el trabajo de la geofísica Kellen Azúa y el sismólogo Matt Miller sobre temblores tectónicos superficiales en la zona de la Triple Unión tectónica de Chile, los cuales aportan evidencia sobre la formación de una ventana de losa tectónica en la Patagonia.
Ríos, lagos y océanos
Finalmente, la investigación del Departamento también aborda temas de hidrología y cambio climático.
Los geofísicos María Pedreros y Rodrigo Abarca aportaron a desarrollar un marco conceptual para reconstruir la evolución de los niveles de agua del Lago Lanalhue mediante altimetría satelital y modelación hidrológica.
Abarca, además, aportó a investigar cambios abruptos en el nivel medio global del mar detectados a comienzos de la década de 2010 y participó en un estudio que utilizó sensores remotos y aprendizaje automático para monitorear la expansión de vegetación acuática en el Lago de Maracaibo.
