Científicos relatan cómo estudian los volcanes, glaciares y fiordos

Semana de la Geofísica UdeC reunió a cuatro investigadores.

Cuatro científicos nacionales participaron este viernes 16 de octubre en la jornada “Voces de la Geofísica”, realizada en el auditorio de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción. El encuentro formó parte de la Semana de la Geofísica, organizada por estudiantes de la carrera, y contó con las exposiciones de los científicos David Farías, Camila Fernández, Cristián Farías y Alfonso Fernández.

La jornada comenzó con el geocientista David Farías, quien presentó el trabajo de Criósfera UdeC en la recopilación y análisis de información sobre los glaciares y la nieve de la Patagonia. Su exposición abordó las observaciones en terreno, los métodos geofísicos y geodésicos, las imágenes satelitales y la modelación numérica utilizados para estudiar la evolución del hielo, su interacción con el océano y los riesgos asociados a su retroceso.

Entre las iniciativas del equipo se encuentra QFuego-Patagonia, una plataforma de acceso gratuito que reúne información geográfica de la Patagonia y Tierra del Fuego. Esta herramienta permite descargar datos y realizar análisis que apoyan el estudio de los ambientes glaciares. Las líneas de investigación expuestas también consideran la acumulación de nieve, los glaciares rocosos y el permafrost, así como las inundaciones provocadas por el vaciamiento de lagos glaciares.

En tanto, la biogeoquímica marina Camila Fernández, directora del Centro COPAS Coastal, abordó cómo un proyecto científico puede convertirse en un aporte para las comunidades, a partir de la experiencia desarrollada en Caleta Tortel, Región de Aysén. Allí, la investigación oceanográfica se ha vinculado con actividades educativas y de comunicación del conocimiento sobre los fiordos y ecosistemas costeros.

Ese trabajo incluye el programa “Embajadores Marinos”, que conecta a escolares de la localidad con la investigación y los espacios universitarios. También se ha desarrollado “Corriente Sonora”, iniciativa de COPAS Coastal y el Laboratorio Crítico de la Imagen que transforma registros oceanográficos en sonidos, luces y representaciones tridimensionales. La propuesta utiliza información sobre temperatura, salinidad y otras variables para comunicar los cambios del océano mediante una experiencia que incorpora la participación del público.

El geofísico Cristián Farías centró su intervención en la relevancia de la sismología volcánica y la divulgación científica. Las investigaciones de Farías muestran que estudiar la sismicidad de los volcanes permite identificar cambios en su actividad interna y reconocer señales de inestabilidad. Este seguimiento aporta información para comprender la evolución de un volcán –muy diferente en cada uno de ellos- y apoyar su vigilancia, aunque una señal de inestabilidad no implica necesariamente que ocurrirá una erupción, sino a veces sólo el regreso al equilibrio del sistema volcánico.

Respecto de la divulgación científica, Farías plantea la necesidad de comunicar estos conocimientos con un lenguaje comprensible para quienes no son especialistas, mediante historias que conecten los fenómenos naturales con la experiencia de las personas. Desde esa perspectiva, divulgar permite relacionar la investigación con la vida cotidiana y promover una comprensión de los peligros presentes en los territorios.

La jornada concluyó con el geógrafo físico Alfonso Fernández, del Departamento de Geografía UdeC, quien presentó el Hub de Investigación de Montaña y abordó la importancia de los glaciares del centro de Chile. Expuso el trabajo interdisciplinario sobre las relaciones entre clima, hielo y agua, que combina mediciones en terreno, sensores, drones y modelación. Sus investigaciones incluyen los cambios en los ambientes de montaña y las interacciones entre glaciares y volcanes, con el propósito de comprender su evolución y sus efectos sobre los sistemas hídricos.

Fernández destacó que los glaciares de la zona centro de Chile, entre las regiones de O’Higgins y Los Lagos, se encuentran en una transición climática donde se combinan montañas de menor elevación, presencia de hielo sobre volcanes y abundantes precipitaciones. Estas condiciones los hacen sensibles a las diferencias de temperatura entre invierno y verano. Su estudio permite comprender cómo las fluctuaciones de la isoterma cero -la altitud a la que la temperatura del aire alcanza los 0 °C- influyen en la conservación del hielo, e identificar posibles refugios donde los glaciares puedan persistir y mantener su aporte de agua a los ríos frente al calentamiento climático.